Cuando el río suena... 
Cumbia lleva 

Invitaciones Sept -1.JPG

La obra del artista Marcos González “Foreman” se caracteriza principalmente por combinaciones y mezclas de colores brillantes e imágenes figurativas que refieren al arte

callejero, sin embargo en el último año su trabajo a devenido abstracto y en esta ocasión presenta una serie de pintura en la que sus influencias persisten.

La vida visual de la Ciudad de México, para muchos lastimosa, para otros, una mina de oro de colores, texturas, que muestran la genial forma de resolver cualquier cosa con los minimos recursos y nos susurra constantemente sobre la creatividad tan viva que el tercer mundo ofrece con tanta genialidad y que sólo algunos son capaces de fascinarse con atenta devoción. “Foreman” es uno de ellos.

La pintura como principal recurso lingúístico del artista nos permite sentir –además de lo anterior– las vibraciones del sonido tan característico e inigualable de esta ciudad. Marcos nos pone en la frecuencia más alta de los alaridos del medio día entre camionetas vociferantes, tamaleros, panaderos, tortilleros, la campana de la basura, los organilleros, el heladero, el silbido insoportable de los camoteros. Los feroces motores de motocicletas, coches, cláxones, camiones y, de pronto un silencio que deja pasar el suave y dulce trinar de las muchas aves que aún cohabitan con nosotros en nuestro extinto D.F., nos mantienen permanentemente en una gloriosa sinfonía sin fin.


Así es como me siento cuando veo la pintura de Marcos, un vaivén de imágenes y sonidos que Francisco “Taka” Fernández ha visto y ha sido parte del camino y transformación en el trabajo de “Foreman”. Siendo ambos vecinos de taller, la relación de estos dos artistas manifiesta un vinculo creativo-técnico-intelectual y de leal amistad que Fernández engloba certeramente en el título de esta exhibición y nos remite la cumbia como añoranza del tiempo pasado que nuestros -padrestíosabuelos- reseñaban con tanta pasión y nostalgia, de las mágicas noches de bailes, al ritmo de la deliciosa cadencia de la música tropical. En el mundo del inconsciente de Marcos González, duermen todos ellos. Y es en el trance pictórico, donde se despiertan y se manifiestan a través de las imágenes que “Foreman” hoy nos entrega.

SusanaGO